Nuestro nuevo eslogan para el Día Mundial del Reciclaje: «suprarrecicla, reduce y reutiliza»

Todos hemos dado un nuevo uso a algo viejo durante nuestras vidas, ya fuera un juguete o un mueble. Hoy en día, la reutilización de materiales no solo es una forma de fabricar productos sostenibles; también sirve de fuente de inspiración para encontrar otras formas de hacer las cosas y dar una nueva utilidad a objetos que creíamos que ya no nos servían.

En la actualidad, para adoptar unos hábitos más sostenibles y respetar más el medioambiente, ya no basta con solo reciclar. Ahora también hay que suprarreciclar.

Si no te suena este término, antes de entrar en detalles, vamos a hacer una aclaración: suprarreciclar no es simplemente reutilizar cosas viejas. Y tampoco es reciclar. Suprarreciclar es dar una vida nueva y completamente diferente a algo, como hacer muebles con tablas viejas o montar una mesa con tuberías. Se trata de coger las cosas que creemos que ya no tienen ningún valor y transformarlas en un objeto único, funcional y bonito.

En definitiva, suprarreciclar es el arte de crear algo nuevo con productos viejos. Siguiendo esta práctica, en lugar de tirar un mueble que ya está gastado, lo que se debería hacer es restaurarlo y darle una nueva vida. Este proceso extiende la vida útil de las cosas, además de ayudar a reducir los residuos y cuidar el medioambiente.

Si todavía necesitas motivos para empezar a suprarreciclar, aquí te dejamos tres cosas que deberías saber:

  1. El suprarreciclaje y el reciclaje, si bien son ideas diferentes, se complementan

La principal diferencia es que en el reciclaje se separan los componentes de un objeto y luego se usan para crear algo nuevo. Sin embargo, en el suprarreciclaje el objeto mantiene su función original sin perder su valor. Un ejemplo claro es una bicicleta convertida en lámpara. Puede que su función actual sea iluminar tu salón, pero eso no te impedirá que algún día puedas volver a montarte en ella.

  1. El suprarreciclaje fomenta la economía circular y es bueno para el medioambiente

¿Quién no quiere cuidar el medioambiente? El suprarreciclaje tiene un gran impacto

tanto en el medioambiente como en la economía circular. Por ejemplo, gracias a esta práctica se extiende la vida de los materiales y se fabrica menos, algo que contribuye a la moderación de las emisiones de dióxido de carbono, la reducción de la extracción de materiales naturales y la disminución de residuos en vertederos.

  1. Hay muchos tipos de suprarreciclaje

Puedes suprarreciclar casi todo. Ropa, muebles, materiales… Hay mil y una formas de contribuir a la economía circular con el suprarreciclaje. Por ejemplo, puedes hacer tu propia decoración para la casa o hacer un crop top a partir de una camiseta. Además, hay muchas empresas que ya se han involucrado con el suprarreciclaje, y es posible invertir en ellas. En el futuro, cuando los consumidores estén más concienciados con la sostenibilidad, serán todavía más las empresas que adopten este sistema.

Para celebrar el Día Mundial del Reciclaje, nos gustaría proponerte algo: piensa en cómo podrías suprarreciclar, reducir y reutilizar cosas que tengas por casa. Juntos, podemos contribuir a un mundo más ecológico tomando decisiones más sostenibles.


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