Seis consejos útiles para prolongar la vida útil de tu teléfono

Hemos recopilado algunos consejos y trucos que te ayudarán a cuidar tu móvil, a mantenerlo en buen estado y a que dure más.

1. Protege la pantalla del móvil

Los accidentes son nuestro pan de cada día. A todos nos ha pasado: estás tecleando tan feliz, de repente, se te resbala el móvil de las manos, se cae al suelo y se te destroza la pantalla. Por si fuera poco, reparar los daños puede resultar costoso.

El vidrio utilizado en los móviles es muy frágil. La gente quiere móviles finos y delgados, lo que significa que el vidrio no puede ser muy grueso y los vidrios más duraderos son también más caros, algo que aumentaría el precio de los smartphones. La pantalla táctil del móvil también debe poder detectar el contacto de los dedos, lo cual no funcionaría tan bien con vidrios gruesos.

Lo peor que le puede ocurrir a un teléfono es que caiga sobre una esquina en una roca, grava o una superficie de asfalto. Sin embargo, cuando se rompe la pantalla de un smartphone, seguramente ya haya sufrido varias caídas que han debilitado su durabilidad.

Cambiar una pantalla rota es mucho más caro que protegerla de antemano. Los protectores de pantalla no cuestan mucho, mientras que cambiar una pantalla rota puede costar bastante dinero. Un protector de plástico solo protege la pantalla frente a los arañazos, por lo que es mejor utilizar un protector de pantalla de cristal templado para smartphones. Los protectores de pantalla de cristal templado resisten a los impactos y el tacto es idéntico al de la pantalla sin protector.

Cuando se rompe el protector, se puede cambiar fácilmente y, por lo general, el móvil no resulta dañado.

Incluso si proteges el móvil con fundas y protectores de pantalla de cristal templado, no debes olvidar que se trata de un objeto sumamente frágil. Intenta evitar que el móvil se caiga, doble o golpee contra superficies duras. Los golpes causan microfracturas que aumentan con cada impacto. Cuantas más microfracturas, más probable será que la pantalla se rompa con un fuerte impacto.

2. Protege el cuerpo del teléfono con una funda protectora

Además de la pantalla, también es muy recomendable proteger el cuerpo del teléfono. Por ejemplo, en algunos iPhones la antena de telefonía móvil se ubica en el lateral del teléfono. Si este recibe varios golpes en un punto concreto, puede que la señal se debilite. Algunos modelos también tienen la parte trasera de vidrio, por lo que debería protegerse para evitar que se rompa. La funda también protege la cámara del móvil para evitar que se raye cuando está sobre una mesa.

Hay fundas de móviles de todos los colores, por lo que pueden cambiar drásticamente el aspecto del teléfono. También existen de distintos materiales, como plástico rígido o flexible, metal, madera o piel.

La mejor protección la ofrecen las fundas que cuentan con una parte independiente para la pantalla, son las llamadas fundas tipo libro. Evidentemente hacen que el móvil sea un poco más grande y grueso, pero son insuperables en cuanto a protección. La funda tipo libro protege el smartphone por la parte delantera y trasera además de los laterales, e incluso puedes guardar, por ejemplo, tu tarjeta de crédito dentro.

3. Maximiza la vida útil de la batería cargando el móvil correctamente

Actualmente, los smartphones usan principalmente baterías de iones de litio. Comparadas con la tecnología de baterías tradicional, se cargan más rápido, duran más y tienen una mayor densidad energética, de modo que la vida útil es más larga. Las baterías de iones de litio tienen sus propios trucos para que duren más. Las malas decisiones y los métodos de carga inadecuados pueden incluso reducir la vida útil a la mitad.

Nunca deberías cargar la batería del smartphone por completo, es decir, hasta el 100 %, ya que si la cargas a partir de un nivel de carga bajo, se reduce la vida útil de la batería. Tampoco deberías dejar que la batería se descargue totalmente.

La forma correcta de cargar tu móvil es hacerlo poco a poco. Deberías cargarlo siempre que tengas oportunidad, aunque sea durante unos pocos minutos. El nivel de carga debería mantenerse constantemente entre un 45 y un 75 por ciento. Por ejemplo, la costumbre que tiene mucha gente de utilizar el móvil durante el día y cargarlo por la noche es malo para la vida útil de la batería.

Tampoco deberías cargarlo con otro cargador, es decir, nunca cargues un iPhone con el cargador de un iPad. Es probable que los cargadores que están diseñados para diferentes dispositivos suministren una cantidad de potencia distinta para cada dispositivo, incluso aunque parezcan iguales. Los novedosos cargadores rápidos tienen un efecto similar en las baterías. Al menos, no deberías utilizar cargadores rápidos baratos ya que, de hecho, suministran la cantidad errónea de potencia al teléfono, lo cual podría dañar la batería.

4. Cuida la seguridad de tu información

En los móviles se guarda una gran cantidad de información sobre los usuarios. No te gustaría que imágenes, mensajes, listas de contactos, nombres de usuarios o contraseñas cayeran en las manos equivocadas. Sin duda, la forma más eficaz de contrarrestar las amenazas relacionadas con la privacidad móvil es simplemente no perder el teléfono. Antiguamente, antes de que llegaran los smartphones, si perdías el móvil desactivabas tu tarjeta SIM. Hoy en día, el hecho de desactivar tu tarjeta SIM no evita realmente que la información acabe en las manos equivocadas. Por suerte, al menos Apple ofrece la posibilidad de copiar los datos del dispositivo de manera remota a través de iCloud con tu Apple ID.

Siempre deberías proteger tu móvil con un código. Incluso una código corto o un patrón de seguridad son formas eficaces de evitar que personas ajenas puedan acceder al dispositivo. No crees un código muy obvio, como 1234 o 0000, ya que será lo primero que pruebe alguien que intenta acceder a tu móvil. Los smartphones más recientes se pueden desbloquear con una huella digital o reconocimiento facial, lo cual es muy seguro.

Siempre descarga aplicaciones de tiendas de aplicaciones seguras, dado que los administradores, generalmente, son muy cuidadosos con el tipo de aplicaciones que aceptan y quién los ofrece a sus clientes. En una publicación anterior, explicamos por qué los teléfonos de Apple son notoriamente más seguros que, por ejemplo, los Android. Esto se debe en parte a cómo Apple selecciona detenidamente qué desarrolladores de aplicaciones obtienen acceso a su llamado ecosistema Apple, una red de dispositivos, aplicaciones y desarrolladores.

El teléfono y las aplicaciones que contiene deben actualizarse continuamente y estar siempre al día. Las actualizaciones normalmente corrigen errores y brechas de seguridad, por lo que la actualización es una manera fácil de mantener la seguridad del móvil al día.

5. Utiliza el móvil correctamente en climas fríos

Especialmente en los países nórdicos, las condiciones invernales complican el uso de los smartphones. Debido al clima frío, las reacciones químicas que producen electricidad en la batería del teléfono se ralentizan y parte de la energía que produce la batería se expande al calentar la batería en lugar de transformarla en electricidad. Esta es la explicación sencilla de por qué las baterías del teléfono se consumen más rápido en climas fríos que en climas cálidos.

Una buena idea es cargar el teléfono antes de salir al exterior y quizás llevar un cargador externo, lo que te permitirá mantener la batería con una carga óptima durante una excursión en el exterior cuando hace frío. No obstante, nunca deberías cargar el móvil cuando está frío. Únicamente carga el teléfono si has conseguido mantenerlo templado en tu bolsillo.

Puedes hacerlo si lo mantienes cerca de tu cuerpo, en lugar de en el bolsillo del pantalón, por ejemplo, en el bolsillo interior o en el bolsillo de la pechera de tu abrigo. La temperatura corporal se mantiene relativamente estable y el teléfono no se ve expuesto al frío o a cambios de temperatura. Tampoco deberías dejar el teléfono en un lugar frío, por ejemplo dentro del coche mientras haces la compra.

El aire frío se condensa rápidamente en humedad, de manera que cuando guardas el móvil en el bolsillo después de usarlo, deberías asegurarte de que no se condense. Tampoco es buena idea llevar el móvil a un lugar interior cuando has estado fuera en un clima gélido; en lugar de ello, deberías dejar que se aclimate, por ejemplo, en el recibidor.

6. Haz lo correcto si se te moja el móvil

Por ejemplo, los iPhones más recientes son resistentes al agua y, al menos según los anuncios, existen incluso móviles hidrófugos. Sin embargo, si se te cayera el móvil al mar deberías actuar de inmediato para salvarlo. Debes sacar el móvil del agua inmediatamente, para que le entre la menor cantidad de agua posible. Debes apagarlo en seguida y no debes intentar encenderlo, utilizarlo o cargarlo.

Si el móvil ha caído en agua salada o en un líquido dulce como zumo, deberías enjuagarlo con agua del grifo o alcohol. La sal y el azúcar aceleran la corrosión una vez que entran en contacto con el teléfono y, con el paso del tiempo, avanzan por el interior y lo harán inservible.

Si el móvil tiene humedad visible deberías secarlo con un paño y agitarlo o darle golpecitos contra tu pierna, por ejemplo, para que el agua salga de los puertos de carga y audio. Las partes extraíbles, como las tarjetas SIM o de memoria deberían quitarse. Si la batería y la parte trasera pueden quitarse, deberías hacerlo también, aunque esto no puede hacerse con los iPhones.

Antes de secarlo, colócalo en una bolsa hermética llena de arroz. La bolsa debe ser hermética para que el arroz absorba la humedad del teléfono, no del aire. Deberías dejarlo dentro de la bolsa con arroz durante al menos 48 horas antes de intentar encenderlo. No utilices nunca un secador de pelo u otra fuente de calor para secar el móvil ya que podría dañar los componentes internos del teléfono.

Es posible que, en un principio, el móvil parezca que funciona pero, luego, pueden aparecer problemas. Los daños pueden producirse o aparecer en el funcionamiento del móvil al cabo de unos meses. Si el teléfono no enciende o algunos componentes o características no funcionan, deberías llevarlo a reparar para que lo abran e inspeccionen los daños detenidamente. Recuerda que la garantía del móvil queda sin efecto en el momento en que se moja, de manera que si lo llevas a reparar tendrás que pagar el coste de la reparación.

Si se moja el teléfono, comunícaselo a tu compañía de seguros de inmediato. Incluso si al principio funciona, más adelante pueden surgir problemas que hacen que el móvil sea inservible. En función de la póliza de seguros, puede que tu seguro de hogar cubra los daños del móvil causados por el agua.


Publicaciones relacionadas